WordPress.com acaba de meter la IA hasta la cocina con un asistente integrado que entiende tu web por dentro y te permite cambiar diseño, textos e incluso imágenes sin pelearte con menús interminables. Automattic lo ha anunciado esta semana con una idea muy clara: que puedas editar tu sitio hablando “normal”, mientras los cambios se reflejan en tiempo real a medida que trabajas.
Y no, no se trata del típico chatbot olvidado en una esquina del panel: la promesa es mucho más ambiciosa, ya que se presenta como un asistente que “comprende” el contenido y la maquetación del propio sitio para aplicar cambios sin que tengas que tocar bloques uno a uno.
Automattic insiste en un detalle que resulta clave: no necesitas escribir prompts quirúrgicos ni dominar el lenguaje técnico. Los ejemplos suenan más bien a lo que cualquiera le diría a un diseñador: “haz que esta sección se sienta más moderna o espaciosa”, “cambia los colores para que sean más brillantes y atrevidos” o “dame tipografías limpias y profesionales”.
En otras palabras, la unidad de trabajo deja de ser un ajuste técnico como “mueve este padding a 24px” para convertirse en algo más conceptual: “quiero que esto respire”. La herramienta se encarga de traducir esa intención en decisiones concretas de layout, estilo y componentes. Ahora bien, aquí es donde se juega la diferencia entre la magia y la frustración: todo depende de que el asistente entienda realmente el contexto de tu web y no termine creando un Frankenstein de estilos tras la tercera orden.

Además, el enfoque está pensado para funcionar mientras editas. Pides un cambio y ves el resultado directamente en el sitio, sin saltar a otra interfaz ni exportar nada extraño. Esa inmediatez es parte central de la propuesta.
El asistente no se limita al maquillaje visual; también puede intervenir en la estructura del sitio. Puedes pedir algo tan directo como “añadir una página de contacto” y que la cree al instante, o algo más específico como “añade una sección de testimonios debajo de esta sección”.
Esto implica que ya no se trata solo de escribir mejor, sino de construir partes del sitio con instrucciones en lenguaje natural, como si tuvieras a un maquetador trabajando a tu lado. Sin embargo, hay una condición importante que más de uno descubrirá tarde: la función solo está disponible para temas de bloques (block themes). Si utilizas un tema clásico, el asistente simplemente no aparece en el editor.
En el fondo, también es una manera de empujar —con cariño y con IA— a que los usuarios migren definitivamente al ecosistema de bloques, donde WordPress lleva años intentando que todos jueguen en el mismo campo.
El alcance del asistente no se queda en lo visual. También puede actualizar contenido: reescribir una biografía para que suene más segura, ajustar el tono o traducir secciones completas del sitio a otro idioma. Es lo típico que haces a última hora antes de publicar, pero sin abrir otra herramienta ni copiar y pegar entre pestañas como si todavía estuviéramos en 2018.
Además, incorpora una faceta muy alineada con el ADN de la plataforma: actúa como editor, sugiriendo titulares, realizando comprobaciones de hechos y recomendando mejoras de gramática y estilo. Lo interesante es que no vive en un panel aislado de “IA genérica”, sino que está integrado en el flujo de trabajo habitual.

Concretamente, se integra con el editor de notas en bloques introducido en WordPress 6.9, pensado para facilitar la colaboración entre miembros del equipo desde el propio editor. La invocación es tan simple como escribir @ai seguido de tu petición, y el asistente responde dentro de ese mismo entorno.
En el apartado de imágenes, Automattic se apoya en los modelos Nano Banana de Google Gemini. No solo permiten generar imágenes desde cero, sino también editar imágenes existentes, que es precisamente donde muchos creadores se atascan y donde más tiempo se suele perder.
La experiencia está completamente integrada: aparece un nuevo botón llamado “Generate Image” dentro de la Media Library. Desde ahí puedes definir requisitos como la relación de aspecto o especificar estilos concretos, evitando terminar con una imagen atractiva pero inútil para tu cabecera, miniatura o sección hero.

Eso sí, aquí surge un debate inevitable: si tu web se llena de imágenes excesivamente genéricas creadas por IA, necesitarás criterio editorial para que tu marca no termine pareciendo una plantilla más. La herramienta facilita el proceso, pero la identidad sigue dependiendo de quien la utiliza.
Automattic ha decidido que la función sea opcional, y eso importa más de lo que parece. Para activarla debes ir a la lista de sitios tras iniciar sesión, elegir tu web, entrar en Ajustes, bajar hasta AI tools y activar “Enable AI assistant”. No viene encendida por defecto… salvo que adquieras un sitio mediante el AI website builder, donde el asistente ya llega activado automáticamente.

Esto crea, en la práctica, dos velocidades: quienes quieren tenerlo “todo hecho ya” y quienes prefieren decidir en qué momento la IA entra en su flujo de trabajo. Esa decisión no es menor, porque implica ceder parte del control creativo a una capa automatizada que promete ahorrar tiempo, pero que todavía debe demostrar consistencia.
Si Automattic consigue que el sistema sea realmente fiable, estaríamos ante un cambio de los que redefinen la experiencia: WordPress como el lugar donde montas cosas rápido, sin depender de múltiples plugins ni de un diseñador para cada ajuste. Sin embargo, la prueba de fuego será que no rompa el estilo del tema, que no reescriba con una voz robótica y que las imágenes no parezcan salir todas del mismo molde.
Habrá que ver cómo responde la comunidad, pero algo ya es evidente: WordPress.com está apostando fuerte por una web en la que tú defines la intención… y la máquina se encarga de pelearse con los píxeles.
Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.