Pagar la fiesta de la inteligencia artificial va a salir muy caro, y Mark Zuckerberg ya tiene claro de dónde va a sacar el dinero. Meta planea fulminar a más del 20% de su plantilla en los próximos meses para poder cuadrar las cuentas de su mastodóntica apuesta por la IA generativa. Un tijeretazo histórico.
Según ha revelado Reuters en una filtración que ha puesto patas arriba a Silicon Valley, esta reestructuración interna sería inminente. Desde la sede principal se han apresurado a lanzar balones fuera, calificando la noticia de simples «especulaciones sobre enfoques teóricos». Sin embargo, el mercado ya huele la sangre y la bolsa ni se inmuta.
El precio del silicio: 15.800 despidos en la mesa
Si bajamos la mirada a los números fríos, la magnitud del drama es evidente. La matriz de Instagram y WhatsApp cerró el año 2025 con exactamente 78.865 empleados en nómina. Un hachazo de una quinta parte supondría que alrededor de 15.800 trabajadores harían las maletas. Así de simple.
La cruda realidad es que no veíamos un movimiento corporativo tan bestia desde aquel periodo bautizado internamente como el «año de la eficiencia» entre 2022 y 2023. En aquellos meses oscuros, Meta echó a 11.000 personas primero y a otras 10.000 después. Pero el motivo actual es diametralmente opuesto. Ya no purgan los excesos de la pandemia, ahora purgan para comprar hardware.
También te puede interesar:Meta fue sorprendida manipulando benchmarks de IACifras mareantes para no perder el tren de la IA
Para entender esta obsesión por el ahorro corporativo, basta con echar un vistazo a la contabilidad reciente. Durante 2025, Meta ingresó la locura de 200.970 millones de dólares, asumiendo unos costes de 117.690 millones. De ese capital, destinaron 72.220 millones al capex, es decir, a inversiones tangibles como infraestructura. Un pozo de dinero casi infinito.
El verdadero problema llega al proyectar hacia el futuro. Para 2026, la empresa prevé que su gasto total se dispare y rompa la baraja, moviéndose en una horquilla de entre 162.000 y 169.000 millones de dólares. De ese presupuesto salvaje, hasta 135.000 millones irán directos a inversión de capital puro y duro.

Dicho en otras palabras, el foco absoluto está en potenciar los Meta Superintelligence Labs y el negocio central de redes sociales. Están duplicando la apuesta en servidores, capacidad de inferencia y procesadores de última generación para empujar los algoritmos que mañana correrán en tu móvil o en tu ordenador.
Equipos diminutos, fiascos técnicos y fichajes a precio de oro
Aquí es donde entra el verdadero cambio de paradigma que plantea Zuckerberg de puertas para adentro. La nueva directriz defiende que aquellos grandes desarrollos que antes requerían departamentos enteros, ahora salen adelante con miniequipos apuntalados por IA. Menos humanos picando código, más agentes autónomos trabajando en el pipeline. Una auténtica locura.
También te puede interesar:Meta fue sorprendida manipulando benchmarks de IAParadójicamente, mientras preparan los finiquitos de miles de currantes, Meta reconoce abiertamente que su mayor aumento de gasto en 2026 vendrá por retener talento técnico. Buscan cerebros hiperespecializados en IA open-source y están dispuestos a pagar sueldos astronómicos por ellos. El resto de perfiles profesionales parece que importan bastante poco.
Toda esta urgencia también responde a la necesidad imperiosa de apagar incendios. La división de inteligencia artificial no pasa por su mejor racha y acumula varios fiascos técnicos. Los benchmarks de su nuevo gran modelo, Llama 4, han recibido críticas durísimas por no estar a la altura de lo esperado en el sector.

Por si este patinazo no fuera suficiente, Meta se ha visto obligada a cancelar de forma fulminante el prometedor modelo Behemoth, a la vez que su proyecto Avocado arrojaba un rendimiento paupérrimo. Zuckerberg necesita apretar el acelerador, limpiar la casa y demostrar que no vende humo frente a gigantes como OpenAI o Google.
Un virus de recortes que ya infecta a Amazon y Block
Lo más inquietante de esta jugada financiera es que no es una anomalía aislada de Meta. Las grandes tecnológicas están usando la automatización como cuchillo para adelgazar sus plantillas a una velocidad que asusta. Amazon es el ejemplo de manual, ya que ha pulverizado cerca de 30.000 empleos corporativos desde el pasado mes de octubre.
Otro caso que te deja de piedra es el de la start-up financiera Block. A finales de febrero, comunicaron el despido de 4.000 trabajadores de golpe y porrazo. Hablamos de extirpar a la mitad de toda su plantilla global sin pestañear. Un escenario que hace un par de años nos habría parecido de ciencia ficción.
La gran duda que flota ahora mismo en el ambiente es si esta sangría sistemática para comprar servidores acabará realmente pariendo modelos de IA superiores, o si solo estamos ante otra agresiva táctica de austeridad para hinchar las acciones. La pelota está en el tejado de Wall Street, y a nosotros solo nos tocará esperar para ver quién tiene razón.

Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.











