¿Tiene sentido estudiar durante años para entrar a un sector que, justo cuando llegas a la puerta, decide cambiar la cerradura? Eso es lo que hoy les ocurre a miles de jóvenes que eligieron informática con una promesa clara: trabajo rápido y estable.
El hallazgo que recorre universidades y empresas es incómodo: la inteligencia artificial está borrando, antes que otros, los escalones de entrada. El caso más visible es el del programador junior, una pieza clave del engranaje tecnológico que empieza a perder espacio porque muchas tareas básicas ya las hacen modelos de lenguaje, sistemas capaces de generar texto y código.
Los datos de Estados Unidos y España revelan la misma señal. Entre 2022 y septiembre de 2025, el empleo en ocupaciones muy expuestas a la IA cayó un 16% entre trabajadores en etapas iniciales de su carrera. Y en España, la oferta de empleo para programadores se redujo alrededor de un 30% desde la popularización de ChatGPT.

Además, el cambio no golpea igual a todos. En ocupaciones expuestas a la IA, los jóvenes de 22 a 25 años sufrieron una caída del 6% en el empleo, mientras que entre los trabajadores de 35 a 49 años hubo aumentos de entre el 6% y el 9%. Ese contraste revela dónde está actuando el interruptor.
También te puede interesar:OpenAI Mejora la Memoria de ChatGPT para acordarse de todos tus chatsEsteve Almirall subraya que la entrada de programadores junior se ha restringido de forma notable y advierte sobre una pregunta central: si desaparecen los primeros escalones, cómo se formarán los profesionales senior del futuro.
La analogía más clara es la de una casa en obra. Antes, los perfiles junior hacían muchas de las tareas iniciales: ordenar materiales, medir espacios, preparar paredes. Ahora, la IA generativa, sistemas que producen contenido o código en segundos, funciona como una herramienta eléctrica que acelera justo ese trabajo preliminar.
No reemplaza toda la casa, pero sí parte del cableado básico. Y cuando esa parte se automatiza, la empresa necesita menos manos para entrar a la obra.
Eso explica por qué el perfil junior está desapareciendo como categoría visible. Las tareas simples, repetitivas y de baja especialización, que eran la puerta clásica al mercado, hoy pueden resolverse en pocas horas con asistentes de código, programas que sugieren o escriben instrucciones automáticamente.
También te puede interesar:OpenAI Mejora la Memoria de ChatGPT para acordarse de todos tus chatsUna puerta más estrecha para entrar
En España, el mecanismo ya se nota en varios frentes. Entre 2024 y 2025, el empleo STEM, carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, cayó un 4,5%, equivalente a unos 49.000 puestos. En el primer trimestre de 2026, el empleo en programación y servicios informáticos bajó un 4,4%, mientras el empleo general creció un 2,4%.
Sin embargo, hay una señal que complica la lectura. La afiliación a la Seguridad Social en el sector informático aumentó un 3,48% interanual en marzo de 2026. Esa diferencia sugiere que el sistema no se apaga, pero sí está cambiando su central: se sostiene la actividad, aunque con menos espacio para quienes recién empiezan.
También aparece otro desajuste. Las matriculaciones en informática crecieron un 55% desde 2016 y los titulados un 83%. Entre 2018 y 2023 salieron 20.000 profesionales más de los que el sector pudo absorber.
Es como si una autopista siguiera atrayendo coches, pero hubiera menos carriles de acceso. El atasco no está en la vocación, sino en la entrada.
Grandes consultoras como Deloitte, PwC, EY y KPMG redujeron hasta un 20% la contratación de perfiles junior. Y los despidos vinculados a automatización ya dejaron casos simbólicos, como el de unos 70 empleados de King en España, reemplazados por modelos de IA que ellos mismos habían ayudado a entrenar.
Qué cambia para estudiantes y empresas
La aplicación práctica de este hallazgo es inmediata. Para los estudiantes, ya no alcanza con saber resolver tareas rutinarias. La oportunidad se desplaza hacia perfiles con más criterio, supervisión, diseño de sistemas y recualificación, es decir, aprendizaje de nuevas habilidades para convivir con la automatización.
Para las empresas, el riesgo es otro. Si se elimina de forma masiva el peldaño junior, también se rompe la tubería que alimentaba de experiencia al sector. Sin ese flujo, el problema no será solo cuántos empleos se pierden hoy, sino quién hará mañana el trabajo experto.
La IA está reordenando el mercado como quien cambia el tablero eléctrico de una casa en plena mudanza. La luz sigue encendida, sí, pero ya no llega por los mismos cables.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











