¿Se puede volver a sentir que un músico está ahí, a pocos metros, aunque ya no pueda subir al escenario? Esa es la pregunta que empuja a “Ecos”, la nueva gira de Soda Stereo que busca reconstruir la presencia de Gustavo Cerati sin convertirla en una postal fría.
El hallazgo técnico del proyecto es claro: no se trata de una proyección común, sino de una figura digital tridimensional creada con inteligencia artificial, renderizado 3D (generación de imagen con volumen) y captura de movimiento. La propuesta, inspirada en espectáculos como ABBA Voyage, apunta a un realismo inédito en el rock latinoamericano.

La pieza clave se construyó con miles de horas de material audiovisual, sobre todo de la gira “Me Verás Volver” de 2007. Ese archivo funcionó como una memoria de trabajo: el sistema analizó cómo Cerati sostenía la guitarra, cómo caminaba, qué postura tomaba al cantar y qué gestos activaban su identidad escénica.
Ahí aparece el mecanismo más interesante. La IA actúa como si desarmara una casa ladrillo por ladrillo para entender su plano interno. No copia solo la fachada. Revisa el cableado, los interruptores, las bisagras invisibles. En este caso, estudia los pequeños hábitos del cuerpo de Cerati para descubrir qué engranaje vuelve reconocible a una persona sobre un escenario.

Después, artistas digitales levantaron un modelo 3D de alta densidad, una versión virtual con volumen, texturas y proporciones precisas. Pero ese cuerpo digital por sí solo no alcanza. Sería como tener un auto impecable en el garaje, pero sin motor.
Por eso entró en juego la captura de movimiento, la tecnología que toma los movimientos de actores reales mediante sensores y los traslada al personaje. Especialistas interpretaron gestos inspirados en Cerati y esos datos se mezclaron con el análisis previo de la IA. El resultado no busca imitar de forma rígida, sino encender el “interruptor” de naturalidad.
Esa combinación permite que la figura digital se desplace por el escenario, mire a los músicos e incluso comparta el espacio con ellos. A diferencia de la gira “Gracias Totales”, que trabajó con pantallas LED y material bidimensional, o de “Séptimo Día”, con una lógica más teatral, “Ecos” suma interacción espacial real.
La luz como prueba de realidad
Uno de los avances más delicados está en la iluminación en tiempo real. El holograma reacciona a los mismos cambios de luz que afectan a los músicos en vivo. El sistema ajusta sombras, reflejos y tonos para evitar ese efecto artificial que suele delatar a muchas recreaciones digitales.
Además, el espectáculo incorpora pistas originales de voz y guitarra restauradas digitalmente. Esa decisión refuerza una idea central de los productores: no se busca reemplazar a Cerati, sino preservar su legado con herramientas contemporáneas y acercarlo a quienes nunca pudieron verlo en directo.

El uso de IA en conciertos viene creciendo en grandes producciones internacionales, donde se mezclan recreaciones digitales, sonido inmersivo y proyecciones volumétricas. “Ecos” se suma a esa oportunidad, pero con un desafío emocional mayor: convertir la memoria en una experiencia compartida, no en un truco tecnológico.
Los productores subrayan que el objetivo es mantener vivo el legado artístico de Cerati, no sustituirlo.
Si el mecanismo funciona, el público no verá solo una imagen avanzada. Verá cómo una pieza clave de la historia del rock argentino vuelve a encenderse, aunque sea por un momento, bajo las mismas luces del escenario.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.








