Desde Berlín llegó una advertencia, en una conferencia de ciberseguridad donde la inteligencia artificial fue la pieza central de casi todas las conversaciones. Allí, Richard Marko, CEO de ESET, fue categórico: hoy resulta más fácil usar la capacidad de la IA para atacar que para defenderse.
El hallazgo no apunta a una amenaza futura, sino a un mecanismo que ya está en marcha. Según Marko, la IA permite diseñar malware de forma más rápida, eficiente y automatizada, e incluso crear sistemas capaces de actuar de manera autónoma, probar estrategias y adaptarse hasta cumplir un objetivo dañino.

“Es una nueva era de la ciberseguridad basada en inteligencia artificial”, señaló Marko al explicar que el sector enfrenta un cambio de escenario y no un simple ajuste técnico.
La clave puede entenderse con una analogía doméstica. Durante años, la ciberseguridad funcionó como una cerradura cada vez más robusta en la puerta de casa. Ahora apareció un nuevo tipo de ladrón que no solo prueba llaves: también observa, aprende tus horarios y fabrica una copia de la cerradura mientras camina por el pasillo.
También te puede interesar:Expertos Alertan del Impacto de la Inteligencia Artificial en la Capacidad de PensarEso es lo que cambia con los agentes de IA. Estos sistemas funcionan con instrucciones en lenguaje natural, es decir, órdenes escritas como si fueran mensajes comunes. El problema es que ese mismo “cableado” útil para organizar un calendario o gestionar correos puede usarse para ejecutar acciones maliciosas.
Y ahí aparece una pieza clave del nuevo riesgo: el texto mismo puede convertirse en malware. No hace falta una estructura clásica de código para causar daño. Una secuencia de instrucciones bien escrita, en cualquier idioma, puede activar comportamientos difíciles de detectar para los sistemas tradicionales.
El nuevo interruptor de la defensa digital
Por eso, Marko subraya que la respuesta no puede apoyarse en herramientas viejas para un problema nuevo. La defensa también debe usar IA, pero con modelos entrenados con datos específicos de ciberseguridad y optimizados para ese terreno, no con soluciones generales pensadas para todo uso.
La imagen sirve otra vez. No alcanza con poner más cámaras en una casa si el intruso ya aprendió a moverse dentro de ella. Hace falta un sistema que reconozca pasos raros, puertas que se abren a horas inusuales y cambios mínimos en el comportamiento eléctrico de la vivienda.
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Ese enfoque explica por qué ESET está invirtiendo en modelos fundacionales propios, es decir, modelos base entrenados desde cero para tareas concretas. La empresa busca no depender por completo de las grandes tecnológicas, en un contexto donde el acceso a ciertos sistemas avanzados queda limitado a compañías seleccionadas.
Ahí también aparece una discusión geopolítica. Modelos como Mythos pueden encontrar vulnerabilidades desconocidas, fallas que aún no fueron registradas, pero no ofrecen la solución para corregirlas. Si además su acceso está restringido, el control tecnológico se vuelve una cuestión estratégica y no solo comercial.
Una oportunidad bajo control

Aun con ese panorama, Marko no plantea una derrota. Advierte que no sobran razones para el optimismo, aun así tampoco ve una situación perdida. Los sistemas actuales ya pueden detectar comportamientos sospechosos y adaptarse en cuestión de semanas, una velocidad que antes era impensada.
Además, la IA autónoma puede asumir tareas ingratas que los humanos prefieren evitar. Ese es el otro lado del engranaje: automatizar vigilancia, clasificación y respuesta inmediata para liberar tiempo y reducir errores.
El reto, entonces, no es apagar esta nueva central tecnológica, sino instalar buenos interruptores. Si la industria logra mantener estos sistemas bajo control, la misma fuerza que hoy facilita el ataque podría convertirse en la oportunidad más concreta para defender mejor la casa digital de todos.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











