Anthropic, la empresa detrás de Claude, presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la SEC, el formulario que detalla sus finanzas y riesgos antes de su esperada salida al Nasdaq a finales de mes. El hallazgo que surge de ese documento es contundente: la compañía necesita transformar una enorme capacidad de computación en ingresos sostenibles.
En ese contexto, las palabras de Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, cobran otra dimensión. Durante el pódcast de Dwarkesh Patel, el directivo planteó que no todos los tokens, las unidades mínimas de texto que procesa una IA, deberían venderse al mismo precio.

“No todos los tokens que producen los modelos valen lo mismo”, sostuvo Amodei al explicar que una tarea simple y una decisión científica no generan el mismo valor económico.
La propuesta altera una lógica que hoy parece habitual: cobrar por la cantidad de texto generado o por una suscripción mensual. Cerca del 80% de los ingresos de Anthropic en el primer semestre de 2026 procedió del uso de sus servicios, mientras que el 20% restante llegó mediante suscripciones.
También te puede interesar:El Próximo Modelo de Anthropic podría anunciarse en las próximas semanasEl precio de una IA según el problema que resuelve
La analogía doméstica sirve para entender el mecanismo. Cobrar cada token igual sería como pedir el mismo importe por cambiar una lamparita del hogar que por rehacer toda la instalación eléctrica de una casa. Ambas tareas usan herramientas y electricidad, pero la segunda exige más conocimiento, responsabilidad e impacto.
Anthropic evalúa que la IA pueda cobrar menos por una respuesta repetitiva y mucho más cuando resuelve un problema de alto valor. Amodei usó un ejemplo claro: recomendar reiniciar un Mac podría valer un dólar o incluso menos, aunque esa frase se repita millones de veces.
En cambio, orientar a una farmacéutica sobre cómo reorganizar una molécula en desarrollo podría tener un valor de decenas de millones de dólares. No se trata solo de palabras. El engranaje central sería el resultado que esas palabras ayudan a producir.

Por eso, la empresa espera que aparezcan modelos de pago por resultados. Es decir, fórmulas en las que el cliente pague por la utilidad concreta obtenida y no únicamente por el volumen de consultas. Amodei advierte, sin embargo, que la industria todavía prueba distintos caminos y que no sabe cuál terminará imponiéndose.
También te puede interesar:El Próximo Modelo de Anthropic podría anunciarse en las próximas semanasEl CEO también defiende las API, las interfaces que permiten a otras aplicaciones conectarse con un sistema, como un enchufe que da acceso a la red eléctrica de una vivienda. Según su mirada, esas conexiones seguirán siendo una oportunidad para que desarrolladores construyan servicios sobre modelos cada vez más capaces.
Una factura informática difícil de ignorar
Las cifras del documento S-1 revelan por qué el debate sobre precios es urgente. Anthropic obtuvo 16.300 millones de dólares durante el primer semestre de 2026 y alcanzó 33.200 millones en nueve meses, tras multiplicar sus ingresos unas trece veces.
Sin embargo, la compañía registró pérdidas por 104.000 millones de dólares. Según Associated Press, la principal causa fue un cargo contable de 94.000 millones ligado a acuerdos de financiación.

Además, Anthropic acumula compromisos de computación cercanos a 895.400 millones de dólares. De ese total, deberá afrontar 70.000 millones en los próximos doce meses. Es como haber construido una central eléctrica gigantesca antes de saber cuántos hogares encenderán sus luces.
Amodei afirma que la economía subyacente del negocio es rentable y atribuye las pérdidas a cálculos erróneos sobre la demanda futura. La incógnita ahora es si el precio dinámico funcionará como el interruptor que permita encender ingresos a la altura de esa infraestructura.
Para los usuarios, el cambio podría acercar herramientas más accesibles para tareas cotidianas y modelos más caros para desafíos complejos. La IA dejaría de vender palabras como si todas pesaran igual: empezaría a cobrar por la puerta que logra abrir.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.










