¿Te imaginás que, en lugar de pedirle ayuda a un colega, pudieras delegar una tarea compleja —escribir un programa, analizar datos o planificar un proyecto— a una “mente” digital que no se cansa y que aprende mientras trabaja? Esa escena, que hace poco sonaba a ciencia ficción, entró de lleno en el debate de Davos. […]


