¿Qué hace una persona cuando sube un coche a internet, pasan las semanas y nadie parece mirarlo? En ese punto de espera silenciosa, algunos vendedores ya no cambian el precio ni las fotos del vehículo: cambian el anzuelo visual.
Eso es lo que revela Business Insider sobre una práctica que empezó a verse en Facebook Marketplace, sobre todo en Estados Unidos. El hallazgo es concreto: algunos anuncios de coches, motos y otros artículos caros están incorporando mujeres “perfectas” generadas con inteligencia artificial para captar clics sin pagar promoción.

La pieza clave no es el producto, al menos al principio. Es la imagen. En varios casos detectados también por usuarios en el subreddit isThisAI, esas figuras digitales aparecen posando junto al vehículo como si fueran parte natural del anuncio, aunque su función real sea actuar como un interruptor de atención.
El mecanismo es viejo, aunque la herramienta sea nueva. La IA generativa (sistemas que crean imágenes desde texto) funciona aquí como un estudio fotográfico portátil: en lugar de mejorar el motor del coche, algunos vendedores le cambian la vidriera.
También te puede interesar:¿La IA nos Hace Más tontos?: El MIT Revela el Impacto Oculto de la IA en el AprendizajeUn caso concreto ayuda a entenderlo. Un vendedor de California, que intentaba colocar un Jeep Wrangler, añadió con IA la imagen de una mujer a su publicación. Según contó, eligió deliberadamente un perfil físico más voluminoso para generar curiosidad, inspirado por el consejo de un youtuber.
La respuesta llegó rápido. El anuncio recibió más visitas y mensajes, incluso preguntas irrelevantes como si la mujer “venía incluida”. Pero ahí aparece la otra cara del hallazgo: tras 19 semanas, el Jeep seguía sin venderse.
Un reclamo nuevo con un engranaje muy viejo
Ese dato subraya una diferencia importante entre visibilidad y eficacia. La IA puede inflar la circulación alrededor del anuncio, pero no necesariamente mueve la decisión de compra. Atrae miradas, no siempre confianza.

Además, este recurso no nació con los algoritmos. Durante décadas, la publicidad usó cuerpos femeninos para vender productos asociados al público masculino, como coches o tecnología, tal como recuerdan recopilaciones sobre artículos tradicionalmente masculinos como coches. La novedad es que ahora esa “azafata” puede fabricarse en segundos, sin sesión de fotos y sin coste extra.
También te puede interesar:¿La IA nos Hace Más tontos?: El MIT Revela el Impacto Oculto de la IA en el AprendizajeLa IA, en este caso, opera como una llave inglesa sobre un patrón antiguo. Ajusta la forma, acelera el proceso y abarata el truco. Pero el engranaje cultural sigue siendo reconocible.
No todos los usos van por el reclamo sexual. Algunos vendedores prueban con imágenes absurdas o humorísticas, como un luchador de sumo dentro de un cajón de herramientas. El objetivo es el mismo: romper el desplazamiento automático del usuario y ganar un segundo extra de atención.
Qué cambia para quien compra y para quien vende
Por ahora, esta tendencia parece bastante localizada en Estados Unidos. No se han detectado casos similares con fuerza en plataformas españolas como Wallapop o Milanuncios. La oportunidad técnica ya existe y podría extenderse con facilidad.
Para el comprador, la clave será mirar el anuncio como se mira un escaparate demasiado brillante: con una ceja levantada. Si la foto parece perfecta, si el fondo no encaja o si la escena resulta extraña, conviene revisar mejor la descripción y pedir imágenes reales.
Para el vendedor, el hallazgo también deja una advertencia. La IA puede abrir la puerta, pero no reemplaza la confianza. Al final, lo que vende un coche usado no es una figura generada, sino un anuncio claro, fotos honestas y un precio que no haga ruido en el motor de la decisión.
La tecnología ya puso una luz más potente sobre los avisos. Falta ver cuántos siguen confundiendo brillo con valor.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











