¿Te imaginas a un exempleado de tu compañía usando un ordenador antiguo para descargar miles de documentos clasificados? Pues eso es exactamente lo que Apple ha denunciado ante los tribunales. La firma que lidera Tim Cook ha llevado a OpenAI al banquillo de los acusados por un presunto robo masivo de secretos comerciales. Y no hablamos de unas cuantas líneas de código, sino del mismísimo corazón de su próximo hardware. Una auténtica locura.
Para que nos entendamos, esto no es una simple pataleta corporativa. Apple acusa a la matriz de ChatGPT de orquestar una extracción sistemática de datos confidenciales a todos los niveles, desde ingenieros rasos hasta la alta dirección. El objetivo de la empresa de Sam Altman sería robar atajos tecnológicos para acelerar el desarrollo de su primer dispositivo físico. Así de simple.
El nivel de descaro asusta cuando revisamos los nombres propios en la demanda. Uno de los señalados por la manzana mordida es Chang Liu, un exingeniero senior que abandonó Cupertino en enero de 2026. Según relatan los abogados, este trabajador conservó su portátil corporativo aprovechando una grave brecha del sistema interno. Desde ese equipo, logró acceder a la red privada y descargar más de mil páginas de documentos técnicos.
Pero la cosa no acaba ahí. En un correo interno muy comprometedor, Liu escribía tranquilamente a sus nuevos colegas de OpenAI que había encontrado una puerta trasera hacia los servidores de Apple. Se llevó planos, presentaciones de ingeniería de alta confidencialidad y características clave de productos ni siquiera anunciados. Un agujero de seguridad colosal.
También te puede interesar:OpenAI Lanza el Modo Visión en Tiempo Real y Compartir Pantalla en EuropaEl papel de Tang Tan y una compra de 6.500 millones de dólares
Si echamos un vistazo a los peces gordos, la situación roza el surrealismo. El actual director de hardware de OpenAI es Tan Tang, un veterano de la industria que pasó nada menos que 24 años en Apple siendo vicepresidente de diseño del iPhone y del Apple Watch. Tras salir de allí en 2024, fundó la start-up io Products junto al legendario Jony Ive. Curiosamente, Ive no figura como acusado en este litigio, pero su conexión empapa todo el caso.

Y aquí es donde los números marean a cualquiera. Resulta que OpenAI adquirió io Products en 2025 por la monstruosa cifra de 6.500 millones de dólares. Apple afirma que, una vez acomodado en su nuevo sillón directivo, Tan utilizó nombres en clave de Cupertino durante procesos de selección de personal. Incluso, como recoge CNBC, pedía descaradamente a los aspirantes que llevasen componentes de hardware de Apple a las entrevistas de trabajo y les enseñaba cómo saltarse los protocolos de seguridad. Alucinante.
El problema de fondo es que los de Tim Cook están utilizando esta vía judicial para taponar una hemorragia que amenaza sus cimientos. Quieren detener por todos los medios la incesante fuga de talentos que nutre a su nuevo gran rival. Según los propios registros presentados por Apple, este éxodo se cifra en 400 personas que han hecho las maletas rumbo a OpenAI solo durante el último año.
Un torpedo directo a la salida a bolsa de OpenAI
La realidad es que la empresa detrás de ChatGPT ha mutado. Han pasado de ser un simple laboratorio de modelos de lenguaje (LLM) a convertirse en un gigante dispuesto a inundar el mercado con sus propios dispositivos. Y no es la primera vez que rozan la ilegalidad; arrastran un historial denso con la propiedad intelectual, como la sonada querella que les interpuso The New York Times en 2023 por chupar sus artículos sin pagar un céntimo.
También te puede interesar:OpenAI Lanza el Modo Visión en Tiempo Real y Compartir Pantalla en EuropaEvidentemente, desde OpenAI han salido a defenderse. Sus portavoces repiten el mantra de que se centran en su propia tecnología de inferencia y que desprecian los secretos de terceros. Sin embargo, sabemos que Apple envió una carta en febrero a OpenAI alertando del robo de información y exigiendo respuestas de manera extrajudicial. La ignoraron por completo. Ese silencio encendió la mecha de la demanda de hoy.
Lo que está en juego ahora mismo es muchísimo dinero. OpenAI prepara su inminente salida a bolsa y el lanzamiento de un móvil inteligente apoyado en IA. Si Apple consigue que el juez dicte medidas cautelares inmediatas, el proyecto estrella de Sam Altman podría quedar totalmente paralizado, obligándoles a rediseñar sus procesadores y patentes desde cero.
Como suele pasar en estos enfrentamientos de titanes tecnológicos, entramos en una larguísima fase de descubrimiento de correos electrónicos internos y cruce de pruebas. La pelota está en el tejado de los juzgados de California, pero una cosa nos queda clara: la guerra fría por dominar el hardware de inteligencia artificial acaba de convertirse en un conflicto a tumba abierta. Veremos quién aguanta más los golpes.

Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
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