¿Te quedas fuera cada vez que aparece una nueva herramienta digital y parece hablar otro idioma? Esa sensación de llegar tarde al cambio ya no depende solo de la edad o del trabajo: también de quién tiene acceso a aprender y quién no.
Ahora, el Ayuntamiento de Valencia ha activado una pieza clave para reducir esa distancia. La ciudad presentó un curso gratuito de formación en inteligencia artificial dirigido tanto a la ciudadanía como a los funcionarios municipales, en alianza con Microsoft y dentro del programa global Microsoft Elevate Skilling.

El hallazgo aquí no es solo que exista un curso. La clave es que el único requisito sea estar empadronado en Valencia, una decisión que convierte a la IA en una oportunidad pública y no en un privilegio reservado a perfiles técnicos o a bolsillos más amplios.
La alcaldesa María José Catalá subraya que la inteligencia artificial representa un cambio de modelo en la economía, el empleo y los servicios públicos. Desde Microsoft, además, defienden que esta tecnología solo puede ser transformadora si su acceso es inclusivo y está conectado con el interés general.
Por un lado, hay un itinerario para empleados públicos llamado IA para entidades sociales. Incluye formación teórica y aplicación práctica en servicios públicos, además de un panel de seguimiento institucional, un asistente conversacional y acreditación oficial de Microsoft y Founderz.
Por otro, está AI Skills for Employability, un recorrido orientado a la ciudadanía y gestionado a través de PUE Academy. Ese itinerario permite obtener una certificación oficial de Microsoft, con acceso gratuito al examen, algo relevante porque en el mercado privado esa prueba ronda los 80 euros.
Un interruptor para el empleo y la administración
La analogía ayuda a entender el fondo del plan. Aprender IA no significa construir una central tecnológica desde cero. Se parece más a encontrar el interruptor correcto para usar mejor lo que ya existe: escribir un currículum con más precisión, automatizar tareas repetitivas o responder antes en una oficina pública.

Ese es el engranaje que persigue el Consistorio. La formación se divide en dos circuitos porque las necesidades también son distintas: el ciudadano busca mejorar su empleabilidad y el empleado público necesita aplicar la herramienta en expedientes, atención y gestión.
Además, la certificación tiene reconocimiento internacional. Eso convierte al curso en algo más que una introducción amable: puede ser una credencial útil en un mercado laboral donde las competencias digitales empiezan a actuar como filtro de entrada.
Valencia es la primera ciudad en suscribir este convenio dentro de este programa concreto. España, a su vez, forma parte de los 21 países seleccionados para desplegar la iniciativa, junto con otras regiones como Madrid, Galicia, Andalucía, Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza.
Microsoft se ha comprometido a formar a más de veinte millones de personas en habilidades de IA a nivel mundial. La directora de capacitación en IA de la compañía ya ha señalado que esta tecnología será un elemento diferenciador en la nueva economía.
Cómo acceder y por qué importa
La ciudadanía puede inscribirse a través de iavalencia4all.es y dispone de un año para completar la formación y presentarse al examen. No hace falta un perfil técnico previo. Hace falta, sobre todo, activar esa primera pieza del aprendizaje.
“La IA solo puede ser transformadora si su acceso es amplio e inclusivo”, sostienen desde Microsoft. Y ahí está la señal de fondo: cuando una ciudad abre la puerta a estas competencias, no solo enseña una herramienta. También evita que el futuro tenga habitaciones a oscuras.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











