El juez federal estadounidense Amit Mehta cuestionó que Google use artículos de medios sin pagar para alimentar AI Overviews, las respuestas generadas por inteligencia artificial que aparecen directamente en el buscador. Durante una audiencia, afirmó que el esquema actual “parece muy injusto” para los editores digitales.

La discusión surgió en la causa presentada por Penske Media en septiembre de 2025. La empresa acusa a Google de aprovechar su dominio en las búsquedas para tomar contenidos, construir sus funciones de IA y mantener al usuario dentro de su propia plataforma.

“A costa de los editores”, señaló Mehta al referirse a la forma en que se están construyendo estas herramientas de inteligencia artificial.

El hallazgo del juez no apunta solo a si Google puede leer una página pública. La pieza clave es el intercambio histórico: los medios permitían que el buscador rastreara sus textos y, a cambio, recibían visitas. Ahora, Penske sostiene que ese engranaje cambió porque la respuesta puede quedar servida antes del clic.

También te puede interesar:Google expande su herramienta de prueba virtual con IA para incluir vestidos

Una vidriera que reemplaza al local

La analogía más simple es la de una tienda. Durante años, Google funcionó como una vidriera: mostraba el nombre del local, una breve muestra de sus productos y enviaba a las personas hacia la puerta. AI Overviews puede actuar de otra manera: toma los productos, los organiza en la vidriera y permite que el visitante se vaya sin entrar.

El interruptor está en quién conserva la visita después de usar el contenido. Si el lector no llega al sitio original, el medio pierde una oportunidad de mostrar publicidad, sumar suscriptores o construir una relación directa con su audiencia.

El interruptor está en quién conserva la visita después de usar el contenido.

Google defiende que los editores tienen una alternativa: impedir la indexación, es decir, evitar que sus páginas sean registradas y mostradas por el buscador. Sin embargo, esa decisión también corta el cableado que conecta a una publicación con una parte relevante de su tráfico web.

Mehta puso en duda que exista una libertad real para elegir. Para un medio dependiente de las visitas desde Google, retirarse del índice se parece menos a negociar una condición y más a apagar la luz de su local en una avenida transitada.

También te puede interesar:Google expande su herramienta de prueba virtual con IA para incluir vestidos
También te puede interesar:AI Overviews conquista Google Search: así cambia la forma en que buscamos con IA

El dato que vuelve urgente el debate

El 70% de las búsquedas termina sin que el usuario visite otra página, según los datos citados en el caso. Esa tendencia no depende únicamente de la IA, pero las respuestas directas refuerzan el mecanismo: resuelven una consulta sin necesidad de que el lector llegue a la fuente que investigó, escribió y editó el material.

Los abogados de Google describen AI Overviews como una “mejora del producto” y sostienen que la relación con los editores nunca estuvo claramente definida. Penske responde que el equilibrio sí existía y que fue alterado cuando los artículos pasaron de orientar una búsqueda a alimentar una respuesta cerrada dentro de Google.

El 70% de las búsquedas terminan y resuelven la consulta sin que el lector llegue a la fuente que investigó, escribió y editó el material.

El contexto legal agrega otra capa. En 2024, el propio Mehta declaró ilegal el monopolio de Google en las búsquedas generales. Penske intenta conectar aquella decisión con su demanda actual: afirma que la posición dominante permite a la compañía imponer condiciones para acceder al contenido que necesita su IA.

La discusión tampoco queda limitada a Estados Unidos. La Comisión Europea investiga el uso de materiales de medios para entrenar Gemini, mientras OpenAI y Perplexity ya firmaron acuerdos de licencia con medios y creadores. Esos pactos ofrecen otro modelo: usar información ajena, pero reconocer que tiene un valor y un origen.

Mehta todavía no resolvió si desestimará la demanda. Pero su escepticismo revela una oportunidad central: definir si la inteligencia artificial será una nueva vidriera para el periodismo o una que, después de mostrarlo todo, deje el local vacío.

0 0 votos
Valoración del artículo
Suscribirte
Notificar sobre
guest
0 Comentarios
Más Antiguos
Más Nuevos Más Votados