Cristóbal Valenzuela, cofundador y CEO de Runway, sostuvo en el Foro Mundial de Economía de Semafor que la IA podría permitir a los estudios hacer hasta 50 películas con el presupuesto de un solo blockbuster de 100 millones de dólares. El hallazgo no está en una cámara nueva ni en un efecto especial aislado. Está en el mecanismo que reduce tiempos y costes en casi toda la cadena de producción.

Runway, valorada en más de 5.000 millones de dólares, desarrolla modelos de IA para generación de video. Según Valenzuela, la clave es simple: si se mantiene una calidad visual similar, producir más contenido aumenta las probabilidades de que alguno conecte con el público y se convierta en éxito comercial.

Runway, la app que quiere facilitar el hacer cine a través de IA.  Creada por dos chilenos y un griego

La idea sacude una pieza central del cine tradicional. Durante décadas, Hollywood funcionó como quien apuesta todo a una sola llave. Se elige un equipo, un guion, una fecha y se espera que esa combinación abra la puerta correcta.

Eso no significa que la IA “haga” una película por sí sola. Significa que automatiza tareas, acelera pruebas visuales y abarata la generación de video, la creación de imágenes en movimiento a partir de instrucciones. En términos domésticos, no reemplaza al arquitecto: le da herramientas para levantar maquetas en minutos y corregir antes de construir.

Además, Valenzuela sostiene que el escepticismo inicial respondió, en parte, al miedo y a la falta de comprensión. La controversia existe y ha sido recogida por Bloomberg, sobre todo por el temor a que el ahorro se imponga sobre el criterio artístico.

James Cameron ha defendido que la IA puede ayudar a sostener las superproducciones sin necesidad de despidos, según Variety. Esa validación importa porque desplaza la discusión: ya no se trata solo de si la IA puede entrar al set, sino de qué papel va a ocupar.

El nuevo engranaje del cine

La evidencia que muestra Runway apunta a una reducción de costes muy concreta. Según TheWrap, la película “Bitcoin: Killing Satoshi” será el primer largometraje de calidad de estudio realizado con IA y habría bajado su presupuesto de 300 millones de dólares a 70 millones.

Cristóbal Valenzuela, CEO de Runway, afirma que la IA puede abaratar costos en escritura, preproducción y efectos visuales.

No es un caso aislado. Amazon también ha recurrido a la IA para recortar costes, Sony Pictures planea utilizar la tecnología y, según Reuters, la industria cinematográfica india ya la está incorporando.

Sin embargo, el punto más discutido sigue intacto. Más cantidad no garantiza más calidad. Los críticos advierten que inundar el mercado con contenido puede generar ruido, no necesariamente mejores películas.

Valenzuela responde que hoy existe una “crisis de creatividad” ligada a incentivos económicos que dejan afuera muchas voces. Su comparación con el mundo editorial busca mostrar otra oportunidad: cuando las herramientas se abaratan, más personas pueden contar historias, aunque no todas lleguen al mismo lector. Incluso ahí conviene ajustar el dato: fuentes apoyadas en cifras de la UNESCO sitúan la publicación anual en torno a 2,2 millones de nuevos títulos, no 25 millones.

La aplicación práctica de este cambio es directa. Si la IA reduce el costo de probar ideas, los estudios podrían asumir menos riesgo por proyecto y los creadores independientes ganar una puerta de entrada que antes estaba cerrada.

Hollywood todavía discute si este interruptor debe encenderse del todo. Pero si el cine empieza a parecerse menos a una apuesta única y más a una casa con muchas luces encendidas, la próxima gran película podría surgir justo donde antes no había corriente.

0 0 votos
Valoración del artículo
Suscribirte
Notificar sobre
guest
0 Comentarios
Más Antiguos
Más Nuevos Más Votados
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios