A nadie le hace gracia la idea de llevar audífonos. El estigma social, la incomodidad física constante y unos precios que a veces parecen de broma han provocado que millones de personas prefieran, simplemente, «no escuchar bien».
Pero la inteligencia artificial ha decidido meterse también en este jardín, y promete reventar el mercado clásico de la salud auditiva. Lo ha hecho a través de Legato, una start-up tecnológica que acaba de anunciar la disponibilidad comercial de sus Legato Frames.
Y la premisa es tan brillante como directa. Han camuflado asistencia auditiva inteligente en las patillas de unas monturas de gafas comunes. Adiós al aparato en la oreja. Así de simple.
El mercado del cuidado auditivo lleva décadas pidiendo a gritos una renovación. Pagar miles de euros por un dispositivo diminuto que todo el mundo ve no es plato de buen gusto. Esta nueva alternativa busca precisamente democratizar el acceso y fulminar el componente social negativo.
La IA para jubilar a los micrófonos direccionales de toda la vida
Y es que el gran problema técnico de los audífonos convencionales es la gestión del ruido de fondo. Para que te hagas una idea, los dispositivos clásicos sufren muchísimo en entornos con barullo.

Utilizan micrófonos direccionales que, francamente, se limitan a subir el volumen a todo lo que tienes delante. Si estás charlando en una cafetería, escucharás el ruido de la máquina de café exactamente al mismo nivel que la voz de tu acompañante.
En concreto, el sistema de estas Monturas Legato ataca el problema desde la raíz. Utiliza modelos de inteligencia artificial entrenados para separar de forma inteligente las voces humanas del ruido ambiente.
El software detecta la voz que quieres escuchar, la aísla y amplifica, mientras silencia el tráfico, los platos rotos o el bullicio indeseable de tu alrededor. Ni se inmuta ante el caos sonoro. Una auténtica maravilla para los usuarios con pérdida auditiva de leve a moderada.
Privacidad absoluta y un peso pluma de 34 gramos
Pero claro, la letra pequeña que solemos buscar en cualquier wearable actual es el escabroso tema de la privacidad. Aquí puedes respirar tranquilo: no hay cámaras espiando ni micrófonos enviando tus conversaciones a servidores externos.
Básicamente, todo el procesamiento informático se ejecuta de forma local directamente en las propias gafas. Todo ocurre en tiempo real y sin grabar absolutamente nada en ningún momento.
A ello se le suma un diseño acústico brutal. Son unas gafas de oído abierto, es decir, no llevas nada taponando tu canal auditivo. Sin embargo, cuentan con un sistema de dos altavoces de precisión que dirigen el sonido hacia ti mientras cancelan el audio que se «escapa» hacia afuera.

Según la marca, este sistema logra reducir en un 99 % la fuga de sonido a escasos centímetros de tu oreja. Nadie sabrá qué estás escuchando. Privacidad pura y dura.
Si miramos los números técnicos, estamos ante un hardware de apenas 34 gramos de peso, y eso incluye las lentes. Una auténtica locura de ingeniería si tenemos en cuenta que las patillas integran toda la circuitería, la IA, el sistema de audio y la propia batería.
Por si fuera poco, esa batería promete aguantar entre 10 y 12 horas de autonomía con una sola carga. Y sí, incorporan conexión Bluetooth nativa para que las uses como unos auriculares inalámbricos de toda la vida, ya sea para escuchar tu lista de Spotify o responder llamadas.
Un pedigrí envidiable respaldado por 12 millones de dólares
Evidentemente, diseñar algo así desde cero y lograr que no parezca un trasto ortopédico no es tarea de novatos. La compañía, fundada este mismo 2024, tiene detrás a Mehul Trivedi y Steve Romine. Quizás sus caras no te suenen, pero su currículum asusta.
Trivedi fue el encargado de dirigir la creación de las famosas Bose Frames, y posteriormente lideró iniciativas de gafas inteligentes en EssilorLuxottica, trabajando codo a codo en el desarrollo de las mismísimas Meta Ray-Ban.

Por su parte, Romine lideraba la división de audífonos de Bose y fue director de operaciones en Audicus. Es decir, han unido literalmente a los cerebros detrás de las mejores smart glasses del mercado con la élite del hardware auditivo. Casi nada.
Como era de esperar, este pedigrí ha provocado que los inversores abran la cartera de par en par. La empresa acaba de abandonar su «modo sigiloso» impulsada por 12 millones de dólares en financiación inicial, con firmas como Neotribe Ventures o Village Global respaldando el proyecto.
Precio y disponibilidad: el golpe en la mesa de Legato
Llegamos a la prueba de fuego de todo gadget revolucionario: el bolsillo. El precio de partida de las Legato Frames se sitúa en los 999 dólares.
Cifras que, aunque suenen altas para unas simples gafas, rompen por completo el mercado si las comparamos con los miles de dólares que cuestan las prótesis auditivas tradicionales de grado médico. Además, la marca ofrece hasta tres estilos distintos y admite lentes graduadas, por lo que no sacrificas tu estética personal.
Actualmente, el producto ya se puede adquirir en el sitio web de la empresa emergente y a través de clínicas de salud visual seleccionadas en Estados Unidos, donde además pueden entrar en la cobertura de los seguros oftalmológicos.
Veremos si la competencia responde a corto plazo o si esta jugada obliga a la vetusta industria de los audífonos a espabilar de una vez por todas. Lo que está claro es que camuflar una IA potente en algo tan rutinario como unas gafas de vista es un movimiento magistral. La pelota está ahora en el tejado de los gigantes médicos.

Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.








