¿Qué hace falta para que una inteligencia artificial responda en segundos a millones de personas? No alcanza con una buena idea ni con chips veloces. También se necesita algo mucho más cotidiano: tierra, cables, agua y una enorme cantidad de electricidad.
El nuevo hallazgo de la carrera por la IA está en Ohio. NVIDIA respaldará con hasta 105.000 millones de dólares el centro de datos que OpenAI alquilará durante 20 años en el campus PORTS-Pike, en el condado de Pike. SB Energy desarrollará el complejo.
La cifra no equivale a un cheque entregado a OpenAI. El mecanismo funciona como una garantía ligada al terreno, la energía disponible y la construcción. A cambio, NVIDIA será el proveedor exclusivo de los equipos de computación del campus y sus futuros chips estarán en cada ampliación.

Jensen Huang sostiene que OpenAI seguirá pagando el alquiler del centro de datos. Para NVIDIA, la operación también asegura algo central: demanda para las próximas generaciones de procesadores durante décadas.
También te puede interesar:SpaceXAI Desplegará NVIDIA Vera para Impulsar Grok y el Satélite StarmindUna fábrica que necesita su propia central eléctrica
La escala se entiende mejor con una analogía doméstica, aunque aquí la casa tiene dimensiones extraordinarias. Un centro de datos es como un edificio lleno de hornos eléctricos: cada chip procesa información y genera calor, por lo que necesita energía constante y sistemas de refrigeración.
Los chips son los electrodomésticos, pero la electricidad es el interruptor que permite que toda la casa funcione. Sin una red robusta, los procesadores más potentes quedan apagados, como una cocina moderna durante un corte de luz.
La primera fase del complejo tendría 4,25 gigavatios. Un gigavatio, una unidad capaz de medir energía a escala de grandes centrales eléctricas, muestra la magnitud del proyecto. Los primeros 800 megavatios, una fracción de esa capacidad total, deberían estar disponibles en 2028.

Luego, NVIDIA podría respaldar otros 3,75 gigavatios hasta alcanzar los 8 previstos. SB Energy y SoftBank planean construir al menos 10 gigavatios de nueva generación eléctrica para abastecer el campus, una pieza clave en un sector donde conseguir energía ya pesa tanto como diseñar chips.
También te puede interesar:SpaceXAI Desplegará NVIDIA Vera para Impulsar Grok y el Satélite StarmindAdemás, NVIDIA invertirá 1.500 millones de dólares en SB Energy, que ya cuenta con participación de OpenAI y SoftBank. Ese cableado financiero despierta dudas sobre una financiación circular: el fabricante ayuda a sostener la infraestructura de un cliente que después compra grandes volúmenes de sus equipos.
Sin embargo, la oportunidad para NVIDIA es clara. En vez de esperar a que aparezca un centro de datos con espacio, suelo y electricidad, la compañía reserva esos recursos antes. Es como asegurarse el terreno y la conexión eléctrica antes de vender una nueva línea de máquinas para una fábrica.
El límite físico detrás de la IA
Estados Unidos domina 15 de los 20 mayores mercados de centros de datos de IA. Pero esa posición también aumenta la presión sobre la red eléctrica. Algunas comunidades cuestionan estos proyectos por su posible impacto en el precio de la luz y en el consumo de agua.

OpenAI mantiene esta expansión física mientras afronta mayor vigilancia sobre sus sistemas. La reciente pausa de parte de su entrenamiento, tras incidentes con agentes, programas capaces de ejecutar tareas con cierta autonomía, y la presión del Senado estadounidense reflejan una cautela creciente.
El contraste revela una idea simple: la inteligencia artificial puede parecer invisible desde una pantalla, pero depende de una maquinaria muy material. En Ohio, la próxima respuesta de un chatbot empieza a construirse como una casa enorme: primero se asegura la luz, y recién después se encienden los interruptores.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











