Google tiene un gatillo muy fácil cuando se trata de liquidar servicios que ya nos hemos acostumbrado a usar. Y parece que su capa de personalización de inteligencia artificial, Gems, será su próxima víctima. Si utilizas habitualmente la versión web de Gemini para organizar tus tareas y asientes virtuales, prepárate para un cambio de guion drástico.
En concreto, un aviso oculto tras una bandera de función en la aplicación web ha hecho saltar todas las alarmas en la comunidad de desarrolladores. El código revela que la compañía prepara la retirada de Gems para el próximo 20 de octubre.
El mensaje pide sin rodeos a los usuarios que guarden sus datos cuanto antes. Además, habla de reconstruir estos asistentes personalizados bajo un nuevo nombre en el futuro: las “skills”. Una auténtica locura si dependes de ellos a diario. Básicamente, esto nos indica que la nueva funcionalidad estaría lista y desplegada para esa fecha límite. Aunque los de Mountain View mantienen un silencio sepulcral oficial, el calendario en el código interno no suele mentir en estas transiciones.
Las nuevas «skills»: de la barra lateral al muro de pago
Aquí es donde la noticia empieza a oler a chamusquina y a negocio redondo. Hasta ahora, Gems ha sido una herramienta maravillosa y cien por cien gratuita. Bastaba con abrir la barra lateral de Gemini y ahí tenías tu entorno a medida sin soltar un solo euro.
También te puede interesar:Google integra Gems en Workspace: automatiza tus tareas y personaliza la IA desde Docs y GmailPero claro, las cosas gratis rara vez duran para siempre en Silicon Valley. Las famosas “skills” que tomarán el relevo están incrustadas directamente en Gemini Spark. Y si ese nombre te suena, ya sabrás que exige pasar por caja.

Para usar las futuras skills, necesitarás una suscripción activa a Google AI Pro o Ultra. Así de simple. Es un movimiento de manual: trasladan una capa de personalización abierta a todos hacia un producto premium y cerrado.
A ello se le suma un obstáculo geográfico que nos afecta de lleno. Spark se lanzó a finales de julio para más de 160 países, pero sigue bloqueado en el Espacio Económico Europeo, Reino Unido y Suiza por temas regulatorios. Tampoco está disponible en Nigeria. Es decir, de confirmarse este movimiento, muchos usuarios europeos perderán el acceso a sus asistentes personalizados sin tener siquiera la opción de pagar por recuperarlos en el corto plazo.
El abismo de la reconstrucción manual y el caos corporativo
Si usas la IA de Google para trabajar, la situación se vuelve todavía más rocambolesca. Según los datos filtrados, las nuevas “skills” solo se activarán en cuentas personales. Nada de cuentas de trabajo ni perfiles educativos del entorno Workspace.
También te puede interesar:Google integra Gems en Workspace: automatiza tus tareas y personaliza la IA desde Docs y GmailComo era de esperar, esto genera un agujero enorme en el ecosistema empresarial. Llevan dos años vendiéndonos Gems como la herramienta definitiva para exprimir los LLM integrados en Drive y Gmail. Si imponen una fecha de caducidad, los clientes de Gemini Enterprise se enfrentan a un proyecto de migración doloroso y no a un simple parche de software.

Y es que el aviso sugiere el peor escenario posible: no habrá migración automática. Los usuarios tendrán que reconstruir cada configuración a mano.
Para que te hagas una idea, un Gem no es solo un chat con un nombre bonito. Son horas de afinar un prompt complejo, de ajustar el contexto y de definir el tono exacto de inferencia. Investigadores como Tomás ya han señalado en redes sociales estas modificaciones subterráneas en la interfaz, desatando el pánico entre los más frikis del sector.
La reacción más furibunda ha llegado desde la comunidad de usuarios en Corea, famosos por crear bibliotecas inmensas de automatización. Imagina copiar y pegar decenas de instrucciones maestras porque el sistema te deja tirado. Un despropósito.
La segunda gran sacudida de Google en menos de un año
Si miramos el historial reciente, marear al usuario empieza a ser una costumbre molesta. Apenas en diciembre del año pasado, vimos cómo los flujos de trabajo de Opal se fusionaban a la fuerza en el gestor actual bajo la etiqueta de “Super Gems”.

Ahora, ni siquiera doce meses después, vuelven a darle la vuelta al tablero. Otras plataformas de código abierto te permiten exportar tus archivos de instrucciones en un par de clics. La idea de obligar a una reconstrucción manual a finales de 2024 resulta incomprensible frente a alternativas mucho más ágiles.
Evidentemente, cabe la posibilidad de que Google recapacite antes de apretar el botón rojo. Podrían estar desarrollando una utilidad de conversión automática en secreto o incluso podrían retrasar el apagón si las empresas montan en cólera.
Tocará vigilar con lupa la web de Gemini en las próximas semanas. Quitar funciones útiles para empaquetarlas en suscripciones de pago es una estrategia previsible en la guerra de la IA, pero hacerlo destrozando el trabajo previo del usuario es jugar con fuego. La pelota está en el tejado de Google; veremos si el 20 de octubre nos toca decir un amargo adiós a nuestros asistentes de bolsillo.

Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.









