¿Qué ocurre cuando una nota escrita hace más de un siglo parece una caja cerrada, sin llave y sin nadie que recuerde dónde buscar? Un mensaje alemán de la Primera Guerra Mundial llevaba 108 años en ese estado: visible, pero imposible de leer.
Ahora, GPT-6 Astra logró descifrar ese criptograma, un mensaje codificado, enviado durante los últimos días de 1918. El desarrollador conocido como prinz publicó el hallazgo tras vincular la comunicación con una clave histórica y reconstruir su texto original.
La pieza clave pertenecía al sistema ADFGVX, un método de cifrado usado por el ejército alemán. El mensaje tenía 170 caracteres y escondía información concreta: un crucero británico había llegado a Sebastopol el día 24 y una escuadra aliada arribaría dos días después.
El resultado no quedó solo en una lectura posible. Una implementación independiente repitió el descifrado con el criptograma original y la misma clave, un dato que refuerza el mecanismo matemático detrás de la revelación.
También te puede interesar:OpenAI Estrena GPT-6 Astra, su IA Más Potente: Acceso, Funciones y PrecioEl engranaje que convirtió letras en una alerta naval
Para entender el sistema, sirve pensar en una casa donde cada objeto tiene una etiqueta de dos letras. En ADFGVX, cada carácter del mensaje se transforma primero en pares formados solo por A, D, F, G, V y X. Es como reemplazar cada palabra por una coordenada dentro de un mueble con 36 compartimentos.
Después entra el segundo interruptor: la transposición, una reorganización del orden de los símbolos. En vez de leer los papeles en la secuencia en que fueron guardados, alguien los reparte en columnas y altera su posición mediante una palabra clave.

La clave funcionó como el orden correcto de los cajones de un archivador. GPT-6 Astra utilizó “TRUPPENVERSCHIEBUNG”, una palabra alemana asociada al movimiento de tropas, que ya aparecía documentada en el libro La historia y los principios de los cifrados militares alemanes.
Con sus 19 letras, esa palabra permitió distribuir el criptograma en 18 columnas de nueve símbolos y una última de ocho. El modelo reconstruyó el orden original de esas columnas y, recién entonces, convirtió las parejas ADFGVX en alemán legible.
También te puede interesar:OpenAI Estrena GPT-6 Astra, su IA Más Potente: Acceso, Funciones y PrecioLa primera frase recuperada comenzaba con “EIN ENGLISCHER KREUZER…”, es decir, “un crucero inglés…”. El texto no era una pieza abstracta de inteligencia militar: describía movimientos navales con fechas que podían contrastarse fuera del mensaje.
La segunda prueba llegó desde el mar

El libro de navegación del HMS Canterbury registra que el buque partió hacia Sebastopol el 23 de noviembre de 1918. También señala que quedó amarrado en ese puerto el 24 de noviembre a las 10:20, la misma fecha mencionada por la radio alemana.
Además, el registro naval anota la llegada de un “Escuadrón Aliado” el 26 de noviembre a las 11:30. Esa coincidencia aporta una segunda evidencia histórica y convierte al texto descifrado en algo más robusto que una simple interpretación lingüística.
La oportunidad de la IA no estuvo en descubrir una contraseña desconocida desde cero. Su aporte central fue conectar una clave que ya existía en archivos históricos con este mensaje específico, aplicar el proceso correcto y contrastar el resultado con una fuente naval independiente.
Así, un cableado de letras que parecía muerto desde 1918 volvió a encenderse. Y demuestra que, cuando los archivos conservan sus piezas, una herramienta capaz de ordenarlas puede devolverle voz a la historia.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











