¿Cuántas veces una idea importante quedó atrapada en un video viejo, una reunión grabada o una carpeta con nombres imposibles de recordar? El problema ya no es guardar archivos: es encontrar esa pieza cuando hace falta.
Clipto, una startup con sede en San Francisco y equipos en Singapur y Hong Kong, quiere convertir esa búsqueda en una tarea de segundos. La empresa usa inteligencia artificial para localizar videos, audios, imágenes, documentos y reuniones guardados en el ordenador mediante preguntas escritas en lenguaje natural.
Su hallazgo de mercado acaba de recibir un fuerte respaldo: Clipto captó 15 millones de dólares y alcanzó una valoración de 250 millones. La ronda reunió a HSG, GL Ventures, EnvisionX Capital, Palm Drive Capital, Hans Tung, Lu Zhang y 522 Ventures. La premisa es sencilla, aunque responde a un cambio profundo. La IA generativa facilita crear más material que nunca, pero también llena discos rígidos, computadoras y unidades externas con contenido que luego queda fuera de la vista.

Henry Kang, fundador de Clipto, sostiene que el desafío actual no es la escasez de información, sino la abundancia de archivos que no vuelven a utilizarse. Kang fundó la compañía en 2023, después de casi dos décadas dedicadas a identificar, organizar y recuperar contenidos.
Durante su doctorado en Carnegie Mellon, en 2006, trabajó con robots que registraban un entorno, reconocían objetos y recordaban dónde estaban. Esa misma lógica pasó por una plataforma para organizar ropa y recomendar conjuntos, y por Zenvideo, una firma de creación audiovisual que Tencent adquirió en 2020.
Una despensa digital con etiquetas invisibles
El mecanismo de Clipto se parece a ordenar una despensa enorme. En vez de abrir frasco por frasco hasta encontrar el ingrediente correcto, el sistema crea etiquetas invisibles sobre lo que hay dentro de cada archivo.
Además, Clipto incorporó compatibilidad con Model Context Protocol o MCP, un estándar para conectar aplicaciones de IA con fuentes externas de información. En términos domésticos, es un cableado con interruptor: herramientas como ChatGPT o Claude pueden pedir un archivo, pero el usuario debe autorizar el acceso de forma activa.

La compañía señala que esa autorización se limita al alcance elegido por cada persona. También subraya que el procesamiento se ejecuta localmente, en el dispositivo del usuario, sin necesidad de enviar los archivos a la nube.
El dato revela que la necesidad va más allá de los creadores audiovisuales, que hoy representan entre una cuarta parte y un tercio de los usuarios. Entre el resto aparecen abogados, médicos, investigadores, docentes, estudiantes y profesionales de marketing o recursos humanos.
Más de 30 millones de personas usaron productos de Clipto desde su lanzamiento, según la empresa. Cuenta con cientos de miles de suscriptores pagos y alcanzó 15 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales a comienzos de 2026; Kang afirma que el negocio ya es rentable.
La oportunidad, sin embargo, tiene competidores grandes. Adobe ya ofrece búsqueda con IA en Premiere, mientras Apple y Google permiten describir fotos y videos para encontrarlos. La diferencia que plantea Clipto es buscar de forma transversal, sin encerrar el material en un único servicio.
Si esa promesa se consolida, el archivo digital podría dejar de ser un depósito oscuro. Cada video, nota de voz o documento guardado tendría una segunda oportunidad de convertirse en una respuesta útil.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.








