Marca en rojo el próximo 30 de agosto en tu calendario. Si eres de los que utiliza la inteligencia artificial de forma habitual para generar recursos visuales, esta fecha te interesa bastante. OpenAI acaba de confirmar que va a fulminar el GPT oficial de DALL·E que vive dentro de su plataforma. Una decisión tajante.
Y es que la compañía dirigida por Sam Altman está haciendo una limpieza general a fondo. Quieren matar sus herramientas fragmentadas para dar paso a un ecosistema mucho más fluido y centralizado. Un movimiento lógico, pero que requiere tu atención inmediata.
Básicamente, esto no significa que te vayas a quedar sin poder pedirle a la máquina que te diseñe un logotipo o una ilustración surrealista. Ni mucho menos. Lo que desaparece de tu barra lateral es exclusivamente el bot oficial que llevaba el nombre del famoso generador. Las capacidades visuales, sin embargo, se quedan en casa.
El adiós al bot clásico y el desembarco nativo de ChatGPT Images
Si echamos un vistazo bajo el capó técnico, la jugada tiene todo el sentido del mundo. OpenAI lleva mucho tiempo trabajando para que no tengas que saltar entre diferentes modelos. A partir de ahora, todo el peso de la generación visual recaerá sobre ChatGPT Images, el sistema completamente integrado en el chat principal.

En concreto, esta nueva infraestructura está impulsada por dos motores muy específicos: los modelos gpt-image-1 y gpt-image-1-mini. Estos motores están diseñados para entender mejor el contexto de tu prompt sin necesidad de intermediarios. Se lo pides al chat de siempre y listo. Así de simple.
Por si esto fuera poco, hay excelentes noticias para la inmensa mayoría de usuarios. Los que utilicen cuentas gratuitas van a poder seguir generando imágenes sin problema. La democratización del acceso se mantiene intacta, aunque lógicamente sometida a los límites de uso habituales de los servidores.
Pero claro, aquí entra en juego el modelo de negocio y las suscripciones premium. Las funciones verdaderamente punteras, aquellas que incluyen procesos de razonamiento complejo, van a estar capadas de inicio. Estas herramientas, bautizadas como Images with thinking, se reservan en exclusiva para los que pasen por caja con los planes Plus, Pro y Business.
Es decir, si quieres que la IA analice en profundidad una petición visual compleja antes de renderizarla, vas a necesitar una suscripción de pago. Un movimiento de manual para incentivar el upgrade de los usuarios más exigentes.
La cuenta atrás: por qué debes descargar tu historial cuanto antes
El motivo de la alarma y de que tengas que mover ficha rápido es que OpenAI no ha querido pillarse los dedos. La empresa no ha aclarado qué demonios va a pasar con todas esas creaciones que hiciste usando el GPT de DALL·E antiguo una vez que el 30 de agosto aprieten el botón rojo de apagado.
La letra pequeña es que todas las imágenes que generas en ChatGPT están umbilicalmente unidas a la conversación en la que nacieron. Si ese chat se rompe por incompatibilidad, o si directamente lo borras, tu imagen se esfuma en la nube para siempre. Una auténtica locura.

Como era de esperar, el proceso para salvarlas es bastante analógico pero efectivo. Para poner tus creaciones a salvo, debes ir a la sección de Imágenes, abrir esa ilustración que tanto te costó conseguir y usar la opción de Guardar para meterla directamente en el almacenamiento local de tu ordenador o móvil.
A ello se le suma la posibilidad de copiarla al portapapeles o compartirla con aplicaciones de terceros, algo vital si trabajas generando recursos rápidos para redes sociales.
Y si eres de los que acumula cientos de conversaciones sin nombre y no sabes dónde está aquel diseño de hace tres meses, no te preocupes. OpenAI recomienda encarecidamente utilizar el buscador nativo de la plataforma. Escribe un par de palabras clave de tu prompt antiguo y rescata tu imagen antes de que sea tarde.
Los GPTs personalizados se libran de la guillotina
Para tranquilidad de la comunidad de creadores, hay un matiz muy importante en todo este embrollo. Si en su momento te curraste tus propios GPTs personalizados o usas asistentes de terceros con la capacidad de generar imágenes activada, estás a salvo. Esos bots van a seguir escupiendo píxeles con absoluta normalidad.

Evidentemente, esta maniobra deja clarísima la hoja de ruta de la compañía. Quieren que la marca «ChatGPT» absorba absolutamente todo. Ya no usamos DALL·E, usamos ChatGPT para crear imágenes. Están borrando las fronteras entre el texto, el código y lo visual para construir un asistente verdaderamente omnipotente.
Tocará esperar para ver si la transición a finales de agosto es tan transparente como nos venden o si los foros se llenan de quejas por historiales perdidos. La inteligencia artificial no frena por nadie, y adaptarse a sus constantes volantazos es el precio a pagar por vivir en el futuro. La pelota está en tu tejado: ve haciendo tus copias de seguridad.

Me dedico al SEO y la monetización con proyectos propios desde 2019. Un friki de las nuevas tecnologías desde que tengo uso de razón.
Estoy loco por la Inteligencia Artificial y la automatización.








