¿Qué ocurre cuando un servidor deja de responder en mitad de la noche? Hasta ahora, alguien debía recorrer pasillos de máquinas, localizar el equipo y pulsar un botón o cambiar un cable. Meta quiere que esa rutina empiece a recaer en robots.
Según reveló WIRED, la compañía prueba sistemas robóticos en sus centros de datos para conectar cables, reiniciar servidores, mover piezas y revisar fallas. El hallazgo coloca a Altoona, Iowa, y New Albany, Ohio, como escenarios de una automatización que ya no parece lejana.

Meta trabaja con equipos de Watney Robotics, Kinova y ABB. Entre las pruebas figura un brazo Kinova Gen3 capaz de apagar, encender o cortar el suministro eléctrico de servidores, además de un robot diseñado para reemplazar cables de red.
La pieza más simple también resulta reveladora: en algunas instalaciones ya opera una especie de dedo mecánico que pulsa a distancia el botón de encendido de un Mac Mini u otro equipo. Parece una tarea menor, pero puede evitar que un técnico viaje hasta una sala para resolver un bloqueo básico.
También te puede interesar:Meta fue sorprendida manipulando benchmarks de IALa clave es pensar el centro de datos como una enorme casa llena de tableros eléctricos, cañerías y enchufes. Los robots no “entienden” internet como una persona: reciben instrucciones de IA, inteligencia artificial que reconoce patrones y decide acciones, para identificar qué cable tocar, qué botón presionar o qué pieza trasladar.
Un brazo mecánico en una sala diseñada para manos humanas
En esa analogía doméstica, el robot es como un asistente que revisa el disyuntor cuando se corta la luz. Puede repetir la tarea sin cansarse, pero necesita saber con precisión qué interruptor mover. Un error mínimo, como tirar del cable equivocado, puede detener servicios usados por millones de personas.
Por eso Meta aún mantiene supervisión humana. Desde junio, dos robots Watney de dos brazos realizan tareas de cableado en Altoona. Funcionan más despacio que los técnicos, aunque las pruebas muestran resultados prometedores. Un trabajador estimó que, si el sistema alcanza el nivel esperado, podría sustituir hasta el 80% de la carga laboral de algunos puestos.

La empresa ya usa robots de arrastre para transportar racks, armarios metálicos donde se alojan servidores, y vehículos de inventario en Iowa y Virginia. Sin embargo, su mecanismo todavía tiene tropiezos: una cámara solo detecta escala de grises y no diferencia una luz roja de una verde.
También te puede interesar:Meta fue sorprendida manipulando benchmarks de IATambién le cuesta girar en esquinas o avanzar entre cables sobre el suelo. Y, cuando debe cambiar de edificio, una persona tiene que abrirle la puerta y controlar el traslado. El engranaje robótico, por ahora, no reemplaza por completo la mirada de un técnico.
Meta sostiene que necesita más trabajadores cualificados ante el auge de infraestructura para IA en Estados Unidos. La compañía señaló que invierte en contratación y formación, con programas gratuitos en electricidad, mecánica y fontanería que garantizan empleo en Luisiana, Ohio, Indiana y Texas para quienes los completen.
Pero la oportunidad tecnológica también genera inquietud. En Altoona, el mayor complejo de Meta hasta la fecha, algunos empleados temen que la automatización reduzca puestos o transforme empleos técnicos en tareas de seguimiento de instrucciones. La discusión cobra peso porque la ciudad justificó beneficios fiscales para Meta, en parte, por los trabajos que aporta.

Eric Xu, director sénior de robótica de Meta, afirmó que incorporar robots a los centros de datos es un objetivo de largo plazo. La meta incluye responder antes a incidentes, vigilar equipos y prevenir averías.
El límite actual es físico. Los centros de datos fueron construidos para que unas manos humanas reparen equipos en minutos, mientras que los robots necesitan baterías, espacio, sensores y una guía muy precisa. Ni siquiera están preparados para el cableado intenso que exige una supercomputadora NVIDIA GB300.
El futuro no parece ser una sala vacía de personas, sino una con nuevos interruptores: técnicos que resuelven lo imprevisible y máquinas que se ocupan de la rutina. En ese cuarto lleno de cables, la inteligencia humana sigue siendo el cableado central.

Directora de operaciones en GptZone. IT, especializada en inteligencia artificial. Me apasiona el desarrollo de soluciones tecnológicas y disfruto compartiendo mi conocimiento a través de contenido educativo. Desde GptZone, mi enfoque está en ayudar a empresas y profesionales a integrar la IA en sus procesos de forma accesible y práctica, siempre buscando simplificar lo complejo para que cualquiera pueda aprovechar el potencial de la tecnología.











